martes, 8 de agosto de 2017

CHARLES FORT TENÍA RAZÓN por John A. Keel

El pasado día 6 se cumplieron 143 años del nacimiento de Charles Hoy Fort (1874-1932), el personaje condenado, el que se detuvo donde la mayoría seguía de largo. Sin él no hubiesen "retornado los brujos", sin él no estaríamos escribiendo en estos momentos. 
 Y para homenajearlo, que mejor que darle paso a otro "condenado", a John A. Keel, que lo hace mucho mejor que nosotros:


Durante una buena parte de su vida Charles Hoy Fort bombardeó a los espíritus cuadrados de la ciencia oficial con hechos insólitos y malditos altamente explosivos. Ahora, muchos años después de su muerte, las realidades cotidianas están dándole la razón en todos los puntos.

Precisamente a las 9:18 A.M. del 19 de febrero, un gran fregadero de cocina de ostentosa porcelana y brillante cromado cayó del cielo en el patio trasero de la casa de un tal Waldo Yentz, destruyendo para siempre su rosal favorito. Indignado, el señor Yentz, llamó a la policía, los periódicos, la fuerza aérea y a una vieja tía residente en Toledo. Inmediatamente se arremolinaron grandes multitudes en torno al patio trasero de Yentz para averiguarlo todo acerca de ese pedazo de plomería errante. 
 El profesor de un colegio cercano se apresuró a organizar una conferencia de prensa y anunció que aquel fregadero había caído de un jet que volaba a gran altura. El profesor no había visitado el lugar de los hechos; sin embargo, señaló que cuando se ha visto volar a un fregadero se han visto todos. La fuerza aérea, por otro lado, informó a los reporteros que el fregadero seguramente se había caído de algún camión que pasaba por la carretera principal, localizada a medio kilómetro de la casa de Yentz. La tía de Yentz lo interpretó como una señal de la ira de Dios. Su esposa Shirley dijo a los curiosos que a ella nunca le había gustado el vecindario y no le sorprendía que hubiera caído un fregadero del cielo, ya que cualquier cosa podía suceder en un vecindario tan corrompido como ése. 

LLUVIA MUNDIAL DE FREGADEROS 

El señor Yentz no !o sabía, pero esa misma semana un suburbio de Moscú había sido bombardeado por fregaderos de cocina. Pravda denunció el hecho como parte de un nuevo complot del imperialismo. En Londres, en el centro mismo de Hyde Park, un aficionado a las aves fue herido por un pedazo de plomería volante, justo el mismo día que el rosal de los Yentz fue destruido. Del otro lado del mundo, en Nueva Guinea, los nativos vieron turbados sus sueños por una invasión masiva de mingitorios que parecían llover del cielo, Inmediatamente construyeron un altar y empezaron a adorarlos. 
 Las noticias oficiales sobre esta plaga de pedazos de plomería caídos del cielo viajaban con demasiada lentitud, ya que la mayor parte de los centros informativos estaban preocupados —como siempre— por las ambiguas declaraciones de los políticos, los rumores de guerra, encubrimientos sobre encubrimientos, etcétera. Pero, poco a poco, los reportes sobre la destructora plomería fueron registrados por unas 1,500 personas repartidas en el mundo, quienes desde hacía tiempo habían asumido la tarea de seguir la huella de sucesos de esa índole. A su debida oportunidad, entregaron un informe detallado de los hechos, acusando a los gobiernos de esconder la verdad al público y demandando que las Naciones Unidas organizaran un equipo de científicos que investigaran el caso. Lógicamente fueron ignorados. Pero están acostumbrados a ello. Esto prueba que existe una conspiración masiva para disfrazar la verdad. 

LA SOCIEDAD DEL ODIO MUTUO 

Ilustración de Charles H. Fort
 Estos individuos, que se llaman a sí mismos "forteanos", se odian unos a otros con fiera pasión y son demasiado suspicaces con todos los demás. Cuando la primera sociedad forteana se formó, allá por 1932, el hombre de quien tomó su nombre, Charles Hoy Fort, fríamente se negó a unirse a ella, argumentando que pronto se afiliaría a los elks. 
 El periódico de la sociedad, Doubt (Duda), fue publicado a intervalos muy irregulares: generalmente aparecía un ejemplar cada 2 o 3 años. Su posición editorial consistía en estar en contra de todo y de todos; para los forteanos aquellos asuntos que no representaban una conspiración directa del gobierno, provenían obviamente el sector militar o científico. Los forteanos percibieron la existencia de un complejo militar-religioso-industrial masivo que dirige al mundo y deliberadamente nos lleva a todos a la ruina y la destrucción, Pero corno cada forteano tiene una teoría para explicar las cosas extrañas que está investigando, y dado que cada teoría contradice a todas las demás, su mundo es un manicomio, con distintos choques de egos, sentimientos encontrados y continuos malentendidos. Los forteanos no sólo esperan ser ignorados, lo demandan. 

UN GIGANTE DESCONOCIDO 

A pesar de todas esas tonterías, cuando finalmente hemos escarbado y buscado a través del infortunado siglo XX, podemos ver hacia atrás y darnos cuenta —después de un tremendo shock— que Charles Hoy Fort sobrepasa a Churchill, Einstein, Edison y a todos los otros gigantes iconoclastas y destructores de Hitlers que han hecho acto de presencia durante los últimos 100 años. Fort buscó en las ubres de la vaca sagrada de la ciencia y nos hizo reconocer que vivimos en una época de milagros. Una época en la cual los fregaderos vuelan por los aires y pequeños hombres verdes de alguna otra parte hacen cabriolas en los parques de nuestras ciudades. El abrió nuestros ojos a cosas que habían estado allí todo el tiempo: el catálogo de los OOPTHS (siglas en inglés de Objetos Fuera de Lugar) y FAFROTSKIES (Objetos que Caen del Cielo). 
 Iván T, Sanderson, guía destacado de los forteanos, en su libro Investigando lo inexplicable escribió lo siguiente: "Un hombre extraordinario llamado Charles Hoy Fort echó a andar las ruedas que nos han traído a todos —desde científicos hasta pelagatos— de nuevo a la realidad. Fort realizó esta hazaña con el uso de dos armas: una lanza y un escudo; la lanza no era más que la asombrosa verdad en sí, con la cual atacaba por igual a la ortodoxia y a la no ortodoxia cada vez que encontraba una rendija en su armadura; y no eran solamente rendijas sino verdaderos hoyos los que habían dejado sus iniciadores. El escudo con que se cubría era su admirable buen humor, que también usaba como arma ofensiva, y no hay nada más mortal que la sátira para socavar las bases de las viejas teorías. Contrariamente a la opinión popular, Fort nunca denigró a la verdadera ciencia. El fue tras todo tipo de pontífices o cualquier otro idiota que clamara ser superior, y al hacerlo siempre prefirió citar al pontífice antes de dar rienda suelta a su sátira. Mientras tanto, pasó su vida coleccionando todo tipo de 'cosas pasadas por alto', que pudo encontrar en el tangible mundo de la realidad. Y las cosas más importantes fueron los OOPTHS y los FAFROTSKIES".

VIDA INSÍPIDA Y JUVENTUD AVENTURERA 

Nacido en Albany, Nueva York, el 9 de agosto de '1874, Charles H. Fort tuvo una vida mundana e insípida. Pasó sus días en la Biblioteca Pública de Nueva York, devorando viejos diarios científicos aún a costa de su vista. Sus ojos siempre habían sido débiles y para cuando murió estaba casi ciego. Todas las noches, Fort y su mujer Anna iban a ver películas mudas. Eso probablemente no lo ayudó a conservar su vista.                                                          

John A. Keel


Artículo publicado en la revista mexicana Contactos Extraterrestres N°102 (año 1980)

martes, 1 de agosto de 2017

LOS MUNDOS PARALELOS Y LA REALIDAD OVNI por John A. Keel

Por suerte, en estos últimos tiempos, se están recuperando -y vueltos a consultar- los libros y artículos del fantástico investigador norteamericano John Keel. En un pequeño aporte de nuestra parte, desempolvamos un artículo publicado en la revista mexicana Contactos extraterrestres (N° 102) en el año 1980, donde Keel expresa sus conclusiones sobre el problema Ovni con su particular estilo. Un John Keel puro.

No existe conspiración para disfrazar la verdad, sólo la sensible decisión de los hombres cuyas mentes se han sorprendido con sólo dar una ojeada a la aplastante realidad que encontraron en su búsqueda de una evidencia para aceptar o rechazar la existencia de los OVNIS.
 Nuestra primera conclusión es que los OVNIS se originan más allá de nuestro concepto del tiempo. La segunda conclusión es que su fuente posee el total conocimiento de los sucesos humanos hasta incluso de nuestras vidas individuales. Como el tiempo y espacio no son absolutos, aún cuando a nosotros nos lo parezcan, estas dos conclusiones resultan aceptables.

MODUS OPERANDI DEL FENÓMENO 

Imaginemos a un muchacho con un microscopio. Estudia un pequeño microbio cuya vida tiene una duración total de sesenta segundos. El chico toma una aguja y la introduce en el medio ambiente líquido del microbio, consistente en una gota de agua sobre un portaobjetos, que parece ilimitado para la diminuta criatura. Supongamos que el microbio posee alguna forma de aparato visual o sensor. La punta de la aguja aparece de pronto ante la criatura, un objeto totalmente extraño a su experiencia. El descontrolado microbio nada alrededor del objeto; lo estudia, y luego se dedica a escribir un informe sobre la "cosa" inexplicable que observó. Cuando el muchacho retira la aguja, el objeto desaparece de la vista del microbio; ya no forma parte de su ambiente, o su ciclo de tiempo.  Cinco minutos después, en el reloj del chico, vuelve a introducir la aguja en !a misma gota de agua. Entonces han pasado varias generaciones de microbios. Un nuevo microbio ve esta maravilla, corre a la biblioteca y descubre el antiguo informe. Objetos extraños construidos de un raro material, que se comportan de una forma peculiar y que han sido vistos en otros tiempos. Para el chico han pasado sólo cinco minutos. Para los microbios han transcurrido varias generaciones. Dentro de nuestro ciclo de tiempo, los dos sucesos fueron casi simultáneos. 

¿SOMOS NOSOTROS LOS MICROBIOS? 

Tratemos de crear una relación. Ahora nosotros seremos los microbios. Podría ser que todos los sucesos de OVNIS guarden una relación y aun cuando estén ampliamente separados dentro de nuestro concepto del tiempo, sean casi simultáneos para los ovninautas.
 Esto no significa que algún gigante esté introduciendo agujas en nuestro mundo. El mundo de 
los microbios es diminuto, una parte insignificante del mundo del niño, a pesar de que el microbio no se percate de ello. El microbio no sólo ignora la existencia del niño, sino que probablemente no podría comprender su existencia.
 Pudiera ser que todos los sucesos humanos ocurran simultáneamente para una inteligencia superior. Unos segundos antes de que el microbio se dé cuenta de ello, el muchacho que atisba por el microscopio puede ver claramente el obstáculo formándose en el mundo diminuto, como una ilusión óptica. Así puede predecir de una manera limitada el futuro del microbio. 

IMPOSIBILIDAD DE LA COMUNICACIÓN 

En sólo un minuto del tiempo de la Tierra, el chico observa el nacimiento, crecimiento, reproducción y muerte del microbio. Para él este suceso es interesante, pero no especialmente importante. Puede observar a un microbio depredador más grande, volver hacia su espécimen y acabar con él. Si quisiera podría introducir de nuevo su aguja y tal vez quitar del camino al depredador, salvando así la vida de su microbio. Puede manipular al microbio en varias formas, pero no se puede comunicar con él.
 Si una superinteligencia gigante quiere —o necesita— comunicarse con una forma menor, se presentan toda clase de problemas. La comunicación debe ser conducida de una forma que sea significativa y comprensible para esa forma de vida. Se debe encontrar y utilizar un marco de referencia aceptable. La superinteligencia podría querer canalizar información de una naturaleza muy compleja, tan compleja que se encuentre más allá de la comprensión de esa forma de vida. La única forma de hacerlo sería pasando la información en pequeños fragmentos a través de varias generaciones, empleando diversas formas de comunicación.
 Todo esto puede tomar sólo unos segundos en el tiempo de la superinteligencia, pero cubrir miles de años en el ciclo de tiempo de una forma inferior. Tal vez se requiera una larga cadena de sucesos para esa comunicación. Deben estar arreglados de tal manera que se revistan de gran importancia para la generación que los observa y deben ser cuidadosamente registrados y conservados para las generaciones futuras. 
 Al final de la cadena, los sucesos fragmentados forman un todo que da por resultado la información absoluta. No importa cómo se le llame: revelación o despertar. 

HAY UNA PERIODICIDAD EN EL COMPORTAMIENTO OVNI 

Los sucesos de OVNIS parecen ocurrir siglo tras siglo en las mismas situaciones geográficas. La mayoría de estos sucesos ocurrieron en miércoles y sábados, y en las horas de la tarde, de 6 a 8 y 10 P.M. Los hechos en sí son pruebas de que el fenómeno está dirigido por una inteligencia superior y que los sucesos individuales forman parte de un conjunto mayor. Al ir avanzando paso a paso en esta senda cósmica, el conjunto en su totalidad se hace más accesible. Hemos malinterpretado mucho del material que ha llegado a nosotros, pero ya comenzamos a comprender el significado absoluto de las variadas manifestaciones de las energías que se encuentran en frecuencias más elevadas que la nuestra. 
 El fenómeno OVNI a menudo es reflectivo; esto es, las manifestaciones que observamos parecen estar deliberadamente diseñadas y ajustadas a las creencias individuales y las actitudes mentales de los testigos. Los objetos y sus ocupantes parecen ser capaces de adoptar una multitud de formas, y los contactees generalmente reciben información que se adapta a sus propias creencias. 
 Los investigadores del fenómeno OVNI que se concentran en un aspecto o teoría particular se ven acosados por los informes aparentemente confiables que tienden a sustentar dicha teoría. 

TODO ES PARTE DE UNA MANIPULACION 

Mi propia experiencia con este concepto me ha conducido a llevar a cabo fantásticos experimentos que han confirmado que los datos reportados están manipulados y son deliberadamente falsos. Los testigos no son los ejecutores de estos fraudes, son solamente las víctimas. 
 Los propósitos aparentes de todos estos reportes falsos sor múltiples. La mayoría se hace con el fin de crear confusión. Algunos han servido para confirmar ciertas teorías que son erróneas, pero que podrían servir como puentes hacia la realidad más compleja. Generaciones enteras han desfilado, creyendo felizmente en los datos falsos, sin darse cuenta de lo que fueron solamente eslabones de la cadena.
 Si lo entendiéramos demasiado pronto, caeríamos abrumados bajo el peso de la verdad. Primero es necesario reforzar el ego del hombre, hacerle creer que tiene algún valor en el cosmos. en esta forma, se han corrido entre nosotros mentiras que encierran verdades veladas y los sucesos han contribuido para hacer que mentiras parezcan válidas. Muchos filósofos y hombres brillantes han visto la verdad claramente durante siglos.
  Las bibliotecas de todo el mundo están repletas de libros que describen en detalle sus descubrimientos. Pero sus verdades se pierden entre las olas de la manipulación.
 Nuestra Tierra está cubierta de ventanas hacia ese otro mundo que no vemos. Tal vez si tuviéramos los instrumentos para detectarlas, podríamos descubrir que estas ventanas son los puntos focales para ondas de frecuencia superalta. Estos rayos pueden venir de Orión o de las Pléyades, como decían nuestros ancestros, o tal vez sean parte de la gran fuerza que emana del universo. 
Los OVNIS nos han proporcionado la evidencia de que tales rayos existen. Ahora, lentamente, comenzamos a saber por qué.  

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